
BRIHUEGA SE PREPARA PARA JULIO: PARKING, LANZADERAS Y UNA PROMESA POR CUMPLIR
Plataforma Brihuega 23/02/2026
Hay pueblos que mueren de éxito, y luego está Brihuega, que lleva años intentando que ese éxito no le arrebate la vida cotidiana.
Cada mes de julio, más de 140.000 visitantes llegan atraídos por el morado hipnótico de sus campos de lavanda, convirtiendo las estrechas calles de esta villa alcarreña en un embudo de chapa y tubo de escape. El fenómeno genera un impacto económico superior a los ocho millones de euros, pero a cambio deja a los vecinos atrapados en sus propias aceras, incapaces de circular, de aparcar o, sencillamente, de vivir con normalidad un sábado de verano.
Pues bien, el partido que sustenta el Equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de Brihuega ha publicado en sus redes sociales oficiales una nota que, de cumplirse —como no cabe la menor duda de que así será—, podría cambiar la historia de los julios briocenses.
En ella se anuncia, textualmente, que se ha llegado a "un acuerdo alcanzado con varios propietarios de parcelas situadas en El Alto" y que la "financiación conseguida para la compra" permitirá que "aproximadamente 60.000 m² pasarán a ser propiedad municipal en las próximas semanas". Sobre esos terrenos, continúa la nota, "se proyectarán grandes parkings disuasorios, que permitirán dejar el vehículo fuera del casco urbano y acceder al pueblo mediante lanzaderas".
No es, en rigor, una idea surgida de la nada. Ya en julio de 2025, el alcalde Luis Viejo remitió una carta a sus vecinos comprometiéndose públicamente a habilitar "un gran parking disuasorio a la entrada al municipio (parcela de El Alto) así como en otras ubicaciones próximas al Silo, contando, a su vez, con autobuses lanzadera".
La financiación vendría de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y de la Diputación Provincial de Guadalajara. En octubre de ese mismo año, el Pleno municipal aprobó la nueva ordenanza de tráfico, circulación y seguridad vial, que daba amparo legal a todo el dispositivo de aparcamientos disuasorios con lanzadera y tasas simbólicas de 3,50 euros por turismo y 1,50 euros por persona en el servicio de autobús.
Lo que ahora se anuncia es la posible materialización concreta de aquel compromiso: los terrenos están localizados, los propietarios parece, según se desprende de lo publicado han aceptado y el dinero podría estar en camino.
Se trata, sin duda, de una noticia esperanzadora para un municipio de apenas 2.800 almas que cada julio se ve multiplicado por cincuenta. Porque prometer es un verbo sencillo, casi liviano; cumplir, en cambio, pesa como sesenta mil metros cuadrados de tierra alcarreña recién adquirida. Y a Brihuega le toca ahora demostrar que las promesas tienen fecha de entrega antes de que julio vuelva a teñirlo todo de lavanda y de atascos.