DE PUERTA DEFENSIVA A LUGAR DE MEMORIA: LA TRANSFORMACIÓN DE LA PUERTA DE LA CADENA DE BRIHUEGA

Plataforma Brihuega 05/03/2026

 

La Puerta de la Cadena de Brihuega no siempre ha presentado el aspecto que hoy contemplamos. Aunque su armazón esencial pertenece aún al tiempo de las murallas medievales, los siglos han ido limando su carácter defensivo y añadiendo sobre su piedra nuevas capas de memoria, devoción y conmemoración.

 

En su origen fue una puerta sobria y funcional. Un arco de medio punto se abría en el frente norte de la muralla, protegido por un remate almenado que recordaba su papel en la defensa de la villa. No era solo un elemento militar: también era una vía de tránsito.

 

De hecho, durante siglos se la conoció como Puerta de Valdeatienza, pues por ella partía el camino que conducía hacia Atienza. Este detalle subraya su condición de acceso principal en ese sector del recinto amurallado.

 

A pesar de las transformaciones, la puerta mantiene todavía su rasgo más reconocible: el arco de medio punto que se abre en el lienzo de muralla. Sobre él sobreviven también restos del coronamiento almenado, aunque varias almenas incompletas respecto a su perfil original.

 

La puerta continúa además integrada en un largo tramo de muralla medieval que comparte con el cercano Arco de Cozagón, uno de los sectores mejor conservados del antiguo sistema defensivo de la villa.

 

Con el paso de los siglos, la puerta dejó de ser únicamente un elemento militar para convertirse también en un lugar de memoria. Sobre el arco se colocaron dos placas conmemorativas que recuerdan el asalto a la villa en 1710 por las tropas de Felipe V de España, durante la Guerra de Sucesión Española. Otra inscripción posterior evoca el bicentenario de aquel episodio.

 

Por encima de estas placas se añadió una hornacina con la imagen de la Inmaculada Concepción, recordando que el asalto definitivo de las tropas borbónicas se produjo el día de la festividad de la Inmaculada Concepción. Este elemento, de carácter devocional, no pertenecía a la estructura original de la puerta, sino que fue incorporado con posterioridad.

 

Las almenas, hoy parcialmente mutiladas, revelan la pérdida de volumen y altura que sufrió la puerta respecto a su silueta medieval. Sin embargo, su permanencia demuestra también la resistencia del edificio frente al paso del tiempo.

 

Así, la Puerta de la Cadena ha ido acumulando significados: de paso militar a vía de comunicación, de fortificación a memorial histórico y devocional. Bajo las huellas de cada añadido sigue latiendo, no obstante, la misma estructura medieval que la vio nacer.

 

Necesitamos su consentimiento para cargar las traducciones

Utilizamos un servicio de terceros para traducir el contenido del sitio web que puede recopilar datos sobre su actividad. Por favor revise los detalles en la política de privacidad y acepte el servicio para ver las traducciones.