
Plataforma Brihuega 14/04/2026
El Festival Nostalgia nacerá en Brihuega como un susurro antiguo que se derrama por las piedras y los jardines, dejando en el aire un temblor de memoria compartida.
Durante los días 24, 25 y 26 de abril, la villa se convertirá en un escenario íntimo donde la música medieval y renacentista dialogará con murallas, capillas y castillos, como si cada nota despertara un recuerdo dormido entre los sillares.
No será solo una cita cultural: será un viaje sonoro y emocional que invita al público a reconocerse en la belleza de lo que perdura.
El viernes 24, la Capilla de Brihuega acogerá Soledad, el concierto de Eliaz Hercelin, concebido como una puerta de entrada al silencio interior, a esa delicada zona donde la sensibilidad se convierte en música y la emoción encuentra un eco antiguo. Allí, bajo las bóvedas, cada melodía parecerá una plegaria laica, una confidencia susurrada a media luz, inaugurando un festival que nace con vocación de arraigar en la vida cultural del municipio.
La segunda jornada, el sábado 25, trasladará el latido de Nostalgia a la Sala Noble del Castillo de la Piedra Bermeja, donde el Ensemble Barbaroco desplegará Glosas de Oro, un tejido de melodías que se enredará en las paredes rojizas del castillo como un tapiz de tiempo recobrado. El recinto, acostumbrado a guardar siglos de historia, se abrirá entonces a un presente que mira hacia atrás para comprender mejor quiénes somos.
Al abrigo de ese mismo fin de semana, una charla completará la programación, sumando reflexión y divulgación a la experiencia estética. En torno a la música antigua y al patrimonio, las palabras dibujarán puentes entre disciplinas, confirmando que Nostalgia no se conforma con programar conciertos, sino que aspira a proponer un modo de mirar y escuchar el territorio.
El domingo 26, el festival emprenderá su último tramo del camino hacia Balconete, donde la iglesia de Nuestra Señora de la Zarza se convertirá en escenario de El Cantar del Destierro, interpretado por el Ensemble Entrebescant. Allí, en ese templo que custodia la memoria de un pueblo, las voces y los instrumentos evocarán viajes, pérdidas y retornos, como si cada compás fuera una huella en el polvo del tiempo.
Con este tercer concierto se cerrará una primera edición concebida como recorrido cultural y emocional por distintos espacios del municipio, en el que la música antigua actúa como llave para redescubrir la historia, el patrimonio y la identidad compartida.
Cuando el último acorde se extinga en la piedra, quedará en Brihuega y Balconete la certeza de haber asistido a algo más que un festival: una conversación íntima entre el pasado y el presente, delicada y luminosa, llamada Nostalgia.