LA ALCARRIA DE BRIHUEGA UNA COMARCA CON PERSONALIDAD PROPIA

Plataforma Brihuega 28/05/2026
En La Alcarria de Brihuega, palabra de origen árabe que significa casa de labor, los humildes pobladores originales supieron aprovechar las condiciones de su tierra y hacerla única: cultivos de aceite de oliva verdeja, la afamada miel de La Alcarria, néctar procedente de la abundancia de plantas aromáticas como el romero y la lavanda, que además inundan estos campos con su color y fragancia.
Una tierra antaño desconocida, única y muy poco explorada, "un país al que la gente no le da la gana ir" en palabras del premio Nobel Camilo J. Cela, donde puede que tú encuentres una inspiración irresistible y casi espiritual.
Localizada en el norte de la comarca, en las tierras conocidas como la Alcarria Alta y atravesada por el río Tajuña, la Villa de Brihuega está declarada como conjunto histórico-artístico por el valor del patrimonio que atesora.
Callejeando a través de esta villa descubrirás auténticas joyas medievales como las iglesias del siglo XIII de San Felipe, San Miguel, Santa María de la Peña, y la iglesia de San Simón, o arcos y lienzos aún en pie de la muralla que rodeaba el sitio.
La Villa gozaba de una tradición textil desde el siglo XIII, que despuntó a partir del siglo XVIII gracias a la construcción de la Real Fábrica de Paños de Carlos III en 1750, paradigma de las construcciones de ingeniería civil del ideario ilustrado en España, en la actualidad convertida en un hotel-balneario.
A lo largo del siglo XIX creció la importancia de Brihuega ya que, atraía al capital inversor de entonces por su proximidad con las líneas de comunicación entre Madrid-Zaragoza-Barcelona, y sobre todo tras la llegada del ferrocarril durante la segunda mitad del siglo XIX.
Testigo de esta época se conservan algunos edificios con decoración modernista y miradores acristalados. Pero además, últimamente Brihuega es muy conocida por el sobrenombre de "El Jardín de La Alcarria", debido a la inmensidad de los campos de cultivo de plantas aromáticas en su entorno.
Entre ellos, destaca el espectáculo de la floración de la lavanda, que ocurre cada mes de julio, hoy convertido en un festival que inundará tus sentidos.
La Alcarria es una comarca histórica y natural que ha preservado un sabor e identidad propios en los que el tiempo parece haberse detenido. La aparente aridez del páramo calizo que la define se ve continuamente interrumpida por ríos y arroyos que discurren de norte a sur formando suaves laderas o profundos valles.
Uno de los aspectos del paisaje de La Alcarria que lo hacen inolvidable es que impacta a sus visitantes por su fuerte personalidad, otorgada por las singulares condiciones de esta tierra. Subido a un altiplano que roza los 1.000 m de altitud, desde donde podrás contemplar, por ejemplo,el cerro 'testigo' de Hita o las llamadas 'Tetas de Viana', o el pico el Ocejón.