Plataforma Brihuega 25/09/2026

 

A mediados de los años sesenta, Brihuega comenzó a experimentar una de las mayores transformaciones urbanas y turísticas de su historia reciente. Buena parte de aquel impulso tuvo detrás un nombre, Jesús Ruiz Pastor, y una sociedad creada con la mirada puesta en el futuro: Promotora Briocense, S. A.

 

La empresa se constituyó en 1964 por iniciativa de Ruiz Pastor, empresario nacido en Cuenca en 1911, aunque estrechamente vinculado a Brihuega, localidad natal de su padre. Su procedencia conquense acabaría dando a la familia el popular sobrenombre de los Cuencos.

 

Los proyectos que emprendió la Promotora fueron extraordinariamente ambiciosos para una localidad como Brihuega. Se recuperaron lienzos de muralla y antiguos arcos, se pusieron en valor las cuevas, el patio de armas del castillo y el convento de San Francisco, al tiempo que se acometía la mejora y pavimentación de numerosas calles. También se abrió una nueva vía de comunicación junto a las murallas y se actuó sobre jardines y espacios públicos.

 

Entre aquellas actuaciones sobresalieron varias obras que cambiarían la vida cotidiana de los briocenses: la plaza de toros La Muralla, la piscina municipal, el frontón, la pista polideportiva y la construcción de nuevas viviendas.

 

La plaza de toros se convirtió rápidamente en uno de los símbolos de aquella etapa. Fue inaugurada el 12 de junio de 1965, con un cartel en el que figuraban Paco Camino, Andrés Hernando y Manuel Benítez El Cordobés, tres destacados nombres del toreo de aquellos años.

 

Otro de los grandes proyectos fue la urbanización de la zona que hoy conocemos como Paseo de Jesús Ruiz Pastor, donde se levantaron numerosos chalets y que, con el tiempo, recibiría el nombre de su impulsor.

 

La transformación llegó también al Prado de Santa María. Las antiguas tapias de los huertos fueron sustituidas por verjas que abrieron las vistas hacia la vega del Tajuña, mientras una nueva fuente de granito pasó a presidir uno de los rincones más reconocibles de Brihuega. El parque de las Eras fue igualmente reformado y allí apareció un renovado quiosco de bebidas que los vecinos no tardaron en bautizar como “Los Cristales”.

 

En apenas unos años, el número de intervenciones resultó sorprendente. La prensa de la época reflejó aquella auténtica fiebre transformadora y el avance de las obras se convirtió en noticia habitual. El impulso turístico recibió incluso el reconocimiento del Ministerio de Información y Turismo con la Medalla de Bronce al Mérito Turístico.

 

Aquella renovación urbana coincidió con la creciente valoración del extraordinario patrimonio briocense. Finalmente, el 19 de mayo de 1973 el casco antiguo de Brihuega fue declarado Conjunto Histórico-Artístico de carácter nacional, mediante un decreto publicado en el BOE el 12 de junio.

 

La Promotora Briocense dejó así una huella que todavía puede recorrerse por las calles de la villa. Una década de obras que cambió su imagen y contribuyó decisivamente a proyectar la Brihuega monumental y turística que hoy conocemos.

LA PROMOTORA BRIOCENSE, LA PRIMERA GRAN TRANSFORMACIÓN DE BRIHUEGA

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